“La piel es el órgano más grande del cuerpo, lo cubre completamente y además es el más expuesto, entre sus funciones principales se encuentran la de regular la temperatura corporal, almacenar agua y grasa, es sensorial, impide la perdida de agua y el ingreso de bacterias y actúa como barrera entre el organismo y el entorno que nos rodea, se encarga de protegernos del medio exterior, las lesiones y las infecciones.”
La limpieza facial es una de las actividades que más atención requieren, es vital limpiar la piel a fondo, desincrustar los poros, eliminar rastros de suciedad, sebo, contaminación, células muertas, en definitiva, mejorar la transpiración, hidratarla para aplicar de manera efectiva y segura los productos, mejorando su absorción y potenciando sus efectos, y así reducir la cantidad de bacterias y mejorar el estado general de la piel del rostro aumentando su luminosidad, su resistencia y su elasticidad.
Cuando limpiamos y exfoliamos la piel, activamos la defensa del organismo, provocando que se acelere el proceso de renovación celular, aumento de producción de colágeno y elastina, es por eso que la exfoliación facial contribuye a mejorar la calidad de la piel del rostro, mejorando su textura, su apariencia e impidiendo que restos de suciedad y células muertas se acumulen sobre su superficie, garantiza dejar la piel en un estado perfecto, aportando luminosidad, juventud y una mayor resistencia y elasticidad a todo el rostro.
La hidratación es algo fundamental para nuestro cuerpo y no solo a nivel interno: El 70% de nuestro cuerpo es agua por lo tanto para nuestra piel es indispensable el correcto nivel de agua y componentes nutritivos, para evitar sufrir de sequedad, roturas y descamación. Una piel deshidratada es mucho más vulnerable a las agresiones externas y favorece el envejecimiento prematuro, la pérdida de volumen y elimina la barrera que protege al organismo de patógenos imperceptibles a simple vista, sin la hidratación optima la piel se vuelve tirante, áspera y se arruga, además de quedar expuesta al ingreso de las bacterias.